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miércoles, 17 de febrero de 2016

Mi memoria de la Banda Utópica

Por Alma Colín


Utopía, la sola mención alborota los recuerdos y los sentidos, con nostalgia de un ayer que se fue y nunca volvió, pero que aún se deja atrapar a pedazos, a pedacitos (como el día que brinqué de gusto porque pensé que Pontones volvía a la Radio con Julia Palacios. Pero no, sólo era un programa anunciado como el regreso de Radio Alicia en un sábado de 2013 si mal no recuerdo) y después la nostalgia se volvió a acomodar en el baúl de los recuerdos.

Cómo olvidar esos ayeres de Utopía, cuando la incertidumbre de un futuro se sostenía con una comunidad conectada a una voz. Una voz que mediaba entre el sentido de la letra de una canción y la audiencia. Rock 101 era mi fiel compañera, voces entrañables que más que conducir programas, daban un sentido a la radio. Y de entre todas esas voces, estaba esa voz, esa voz que inquietaba e invitaba a soñar, a perseguir el sueño, a abrir puertas inexploradas, a no conformarse con las zonas de confort, a construir la Utopía propia.

Eran mis tiempos Cecehacheros, en los que me sentía especial por pertenecer a la Banda Utópica, era parte de esa colectividad de la cual nunca vi el rostro y sin embargo, la reconocía en cualquier punto de la ciudad, a bordo de un transporte público que sintonizaba Rock 101, o en alguna charla callejera que aludiera al Buen Pontones, al Maestro Pontones. Pero Utopía era para escucharse en privado, a solas, en el rincón favorito de la recámara o sobre la cama, relajada, a oscuras, a puerta cerrada; era mi hora, mi tiempo intocable, innegociable. Para mí esta era condición necesaria para dejar volar la imaginación e ir en busca de la utopía, permitir que cada nota musical me conmoviera en lo profundo, me erizara la piel. Aun recuerdo estremecerme con las piezas mas contestatarias, las clásicas, las melosas, por ahí desfilaban Dylan, Pink Floyd, Greateful Dead, Donovan, Velvet Underground, Moddy Blues,……por ahí desfiló la memoria musical del ´68, Vietnam, el preludio de la caída del muro de Berlín, y la interminable lista…… todo tiene un contexto, un fondo que lo mantiene vivo, una memoria que se resiste al olvido……. Snifff! Suspiro!!



Y de pronto the dream is over, el Gurú de la Banda Utópica ya no estaría, había un punto final. Alicia dejaría de atisbar en las puertas……y yo no lo podía creer, no era justo, pensaba.

En realidad nunca entendí por qué se acabó mi tiempo con Pontones, por qué no volvió a la radio; siempre mantuve la esperanza de que iba a aparecer en cualquier momento, al igual que Luis Gerardo Salas. Ya no recuerdo si fue al mismo tiempo o poco después se acabó Rock 101, y yo: -queeeeé y ahora qué voy a escuchar. Quién va a acompañar mis días, mis ideas musicales. Y reconocí la nostalgia, la nostalgia que desde entonces se me instaló de aquellos días, y de la cual sólo vuelvo a hablar cuando encuentro a alguien que haya coincidido. Lo único que me quedó fue mi memoria y algunos cassettes que ya no tengo dónde escucharlos, con grabaciones de algunos programas de Utopía, de Ideas Musicales, del programa de Jordi Soler, que ya no recuerdo cómo se llamaba.

Hace poco conocí a un chico que dice haber trabajado en la cabina de Rock 101 y conocer a toda esa banda y esa noche acaparamos la conversación de un grupo de amistades regodeándonos en los recuerdos de la Banda utópica, repasando la historia propia junto a la voz que a ambos nos conmovía, la del buen Pontones.

Por todo ello, cómo olvidar esos ayeres utópicos.

domingo, 19 de julio de 2015

No lo recuerdo bien

Por Salvador Patiño


Fue hace poco más de veinte años... ¿o quizás treinta? No lo recuerdo bien, lo que si recuerdo bien es mi reflejo en el espejo, bebiendo café y escuchando el radio; un sillón en la parte baja del clóset era mi refugio mientras escuchaba a un hippie lunático, en sus palabras encontraba poesía escondida, recuerdo la pregunta: ¿para qué me despiertas?, siendo esa una pregunta que, en mi adolescencia, yo me hacía todas las mañanas, todas las noches, todos los días y en todo momento, como buen adolescente. Perseguir al conejo blanco era mi principal preocupación, patear latas de coca cola buscando que saliera el genio que concediera mis deseos, encontrar la pluma dorada para nunca perder el camino a casa.

Escuchaba a este peculiar personaje los miércoles por la noche...¿o era los jueves? No lo recuerdo bien, lo que si recuerdo es la infinidad de preguntas, el tren del pensamiento descarrilado, derivativo, en ese momento supe que toda pregunta tiene su respuesta, el caso es aprender a plantearla adecuadamente y la respuesta siempre estará escondida en una taza de té, quizás de café o en una lata de coca cola, da igual; en ese momento le dije a mi "yo" del futuro que nunca deje de buscar esos elementos, pero quizás el mensaje llegó tarde, quizás lo vi y lo ignoré, por iluso, por soñador, por utópico.

En fin, no recuerdo muchas historias al pié de la letra ¿o sí? De lo que estoy seguro es que en algún momento perdí la pluma dorada, dejé de patear las latas de coca cola, dejé de seguir al conejo blanco, por iluso, por soñador, por utópico, por estar ahogado en mis propias contradicciones... Unos lentes sobre hojas en blanco con lápices afilados, una guitarra arrumbada en la esquina de una habitación alumbrada por una vela y con un par de comics a su lado, onironautas despiertos, palabras en un cuaderno, todo esto me recuerda...

Quiero de vuelta mi pluma dorada,
quiero volver a patear latas de coca cola mientras busco al conejo blanco,
quiero refugiarme bajo un clóset mientras escucho a un hippie lunático.

Entrar al espejo.

miércoles, 15 de abril de 2015

Soy una antigua y muy feliz escucha....


Por Gabriela

Soy una antigua ( iba a poner "vieja", pero se puede prestar a malas interpretaciones) y muy feliz escucha además de miembro de la Banda Utópica.Tengo los mejores recuerdos del programa "Utopía" y un cariño enorme para Jaime Pontones.

Les cuento que cuando Rock 101 organizó un concurso para mandar a algún suertudo radioescucha a ver a The Cure (en Texas, no recuerdo la ciudad), hice todo lo posible para llegar a tiempo a entregar mi cuestionario; recuerdo que mi paciente mamá me acompañó en el "microbús" desde el norte de la ciudad hasta el Núcleo Radio Mil.  Yo juraba que tenía las respuestas suficientes para llegar a la final pero... no estaba en mi destino ir a ese concierto.

El generosísimo y amoroso Pontones (después de contarle mi triste historia)  fue al concierto, se compró de souvenir una playera, misma que se puso durante el concierto y, a su regreso al D.F. me regaló la playera con todo y boleto.   Aquí la tengo en el clóset en un lugar sagrado, donde nada le pase ni nadie la toque.  Nunca se me olvidará ese gesto.

Saqué la playera para tomarle una foto y compartirla con ustedes, acabo de ver que tiene unos hoyitos de polillas.  Yo que no me la pongo para preservarla hasta el fin de los tiempos y mientras tanto las polillas se han dado vuelo.

Tengo un cassete con el programa de Utopía del veinticinco de octubre de mil novecientos ochenta y nueve, Jaime me hizo un dibujito para la portada y rotuló también las etiquetas. Es uno de mis tesoros más preciados.


 De ese programa me acuerdo perfectamente bien de ésta canción:



Guuuuaaauuu, gracias por compartir,repito: guuuaaauuu.




viernes, 18 de julio de 2014

Cápsulas en el Tiempo


Por José Jaime L. Gallegos

Recuerdo haber tenido varios Casettes con algún contenido de programas y fragmentos de Radio Alicia y Utopía 101 entre otros programas y grabados por mi, algunos de ellos en una radio grabadora de esas clásicas ochenteras Sanyo de una sola casetera y luego en una Samsung de doble casette de 300 watts con boofers por lo que la calidad del audio era relativamente buena; sin embargo y con el tiempo esas cintas ya no les di la importancia que debiera por lo que se quedaron guardadas en alguna caja con demás objetos de la adolescencia en la casa de mis Padres.

En una de esas ocasiones regresando al DF a pasar unos días de vacaciones me percate que ya habían desaparecido de la estación los referidos programas y la voz de Pontones ya no se escuchaba en el 101; admito que para ese tiempo había dejado de interesarme un poco la música por lo que no le di importancia incluso escuchaba otro tipo de música tal vez por el ambiente de la ciudad en donde vivo hasta la actualidad y por lo mismo no sentía indispensable sacar mis casettes; un día en la ciudad donde radico viniendo en el coche de un amigo prendí el radio sintonizando una estación de Radio local de carácter cultural por ser de la Universidad Oficial en el Estado y estaba sonando una canción de los Rolling Stones: "Satisfaction" . Inmediatamente recordé a ese grupo de los que no fallaban en Radio Alicia, en eso me dice mi amigo que iba al volante interrumpiéndome el pensamiento: … “..Cámbiale, se oye muy de la prehistoria ..” escuchando y sabiendo que mi amigo oye otro tipo de música le respondí: “.. Tu lo vez de esa manera pero el detalle no es la canción, es la forma en que la estación la presenta, solo cumplen con el formato ni locutor hay; ¿¿ no sabes ni quien la toca o si..??, lógico que no.. Pero si hubiera un locutor con un poco de ingenio que comente algo sobre la rola…lo verías de otra manera..”



En fin, escuchar esas canciones en estaciones carentes de creatividad como sucede acá, fue suficiente para reflexionar y renacer en mi reconocer la esencia y el carisma de los programas de Pontones, “.. Hacer que disfrutaras la música de una forma atemporal fuere de la época que fuere..”; para no hacer tan grande el cuento, los dichosos casettes, mi hermano tenía tiempo que se había deshecho de ellos, recientemente hasta la Sanyo fue a dar también a la basura, según él porque las cosas viejas hacen bulto, incluso llego a decirme en aquel tiempo : “..Además, ya nadie usa casettes, eso de grabar de radio era de de pobres, ya todo lo encuentras en Cd”, no entendió nunca que lo que estaba en esos casettes eran cápsulas en el tiempo.

Lo único que rescate de las cintas respecto a los programas de Pontones es un fragmento de Utopía 101 en 1989, con una canción de Pablo Milanés, se despide Pontones del programa diciendo al aire un pequeño Poema que un radioescucha un tal Joel le manda a su Novia una tal Blanca, mensaje que transcribo: “..Mujer cósmica que cabalga sobre la luna, traspasando la noche y la transición al paraíso; para Blanca de Joel, Buenas noches..”

Por eso cuando supe de este material inédito es como recuperar esos casette de antaño, puesto que a todos nos sucede en alguna etapa de la vida: queremos regresar nuestros orígenes.

lunes, 19 de mayo de 2014

Nacimos en el momento justo


Por Oscar Campos

Cuando pasó el temblor de hoy, el más fuerte que he sentido en varios años (los placeres de trabajar en la Condesa, ya sabes), me fui de inmediato a la escuela de mi hijo, a cuatro cuadras. Llegué y todos los chamacos estaban en el patio mientras los maestros revisaban los salones. Mi hijo quiso irse conmigo, asustado. En el camino lo iba tranquilizando mostrándole cómo la vida estaba bien (él estaba asombrado, pensaba seguramente que la ciudad se había derrumbado) y me di cuenta que tenía que decirle algo importante: no hay problema si tienes miedo, sentir miedo no es malo, se vale.

Se lo dije porque se me vino a la mente algo que había escuchado horas antes, una parte el miércoles por la noche y la otra la mañana de hoy: el programa de Utopía dedicado al sismo del 85 que viene en el BoxSet The Lost Tapes. Las palabras de Jaime resonaban en mi cabeza y dieron pie a lo que usé para tranquilizar a mi hijo de nueve años.

No se qué le hubiera dicho si no hubiera escuchado otra vez a Jaime. Quizás algo más hueco, menos útil, más vacío. Pero le di un mensaje que ha sobrevivido desde hace 30 años, que dormía y fue despertado en el momento justo.

Ayer que escuchaba a Jaime se me vino a la mente una canción: “Born at the right time”, de Paul Simon. Nacimos en el momento justo para que Jaime nos dijera lo que necesitábamos escuchar. Después pensé que, cuando llegara el momento justo, le daría a mi hijo esas grabaciones para que supiera y entendiera.



La vida quiso que parte de ese mensaje inmenso le llegara antes. Gracias, Beto. Y, por supuesto, como siempre, gracias a Jaime.

viernes, 28 de febrero de 2014

Jaime Pontones, The Lost Tapes!!!! BoxSet


Por BetoCronopio

El boxset que tienes en tus manos se integra por una parte de la obra de Jaime Pontones: textos, videos y, obviamente, programas de radio.

Este material que tienes en tus manos es, desde mi punto de vista, una joya peligrosa.

Joya porque con darle play te transportarás a una época de hace 25 años y desde tu historia personal volverás a vivir el disfrute de la música. En mi caso, cada miércoles por la noche, tenía que salirme de clase, entrar a un salón vacío, ponerme los audífonos y escapar –momentáneamente- de la realidad. Me di cuenta que Jaime era un gran perturbador, a base de preguntas (el método socrático en pleno), me hacía cuestionar varios temas. Esa fase, la del disfrute, del gozo, creo; está garantizada.

Pero bien decía Grace Slick: “No importa lo que digan nuestras canciones, todas significan lo mismo: sean libres”. También es peligrosa porque, en algún momento, ocurrirá una conversación entre la versión 25 años más joven de ti mismo y tu versión actual: ¿Qué es lo que dices que hiciste en estos 25 años?, ¿dónde quedó tu Utopía?, ¿cómo le explicarías a ese joven dónde estás ahora?, ¿dónde quedaron esas ganas de cambiar el mundo?

Don Juan Matus sabiamente aconsejaba a Carlos Castaneda que todos los caminos iban al mismo lugar: a ningún lado; pero que debería escoger un camino donde se sintiera pleno, que eligiera un camino con corazón. Cada quien, en base a nuestras creencias limitantes o potencializadoras nos contamos un cuento de cómo somos y dónde estamos (acaso en una especie de justificación del por qué dejamos el morral y lo cambiamos por un portafolio), aquí nuevamente surgirá Jaime como gran perturbador al volver a cuestionarnos. Y aquí, quien sabe que salga, total; “el mañana nunca se conoce”.

Avisados están, corre bajo su propia responsabilidad el ponerle play a estos archivos, que, sin duda, los conectarán directamente a la 5ª dimensión de la Era de Acuario, ojalá al terminar de escuchar, una y otra vez, se cuestionen el camino recorrido y surja una mejor versión de ustedes mismos. Recuerden: el mapa no es el territorio.

Por último quiero dar las gracias a Jaime, por formular las preguntas y dejar que cada uno de nosotros las contestara con su actuar concreto. Me parece escucharlo diciéndome: “Pero Beto, ¿a quién le va a interesar esto?”; supongo que, en pleno 2014 existimos algunos interesados en pararnos frente a un espejo, atravesarlo y llegar al epicentro de la época hippie.

Y, ¿quién sabe?, en una de esas, logramos que exista una conversación entre un alto ejecutivo de importante televisora y un locutor de radio de un programa nocturno de hace 25 años y quizás, hasta se convence de regresar a la Radio porque, a lo mejor “no todo está dicho”.

Como dice Eduardo Galeano “la Utopía sirve para caminar” y seguro estoy, en el camino nos encontraremos.

Contenido:
1 memoria Usb de 8 Gb con:

PROGRAMAS DE RADIO: Más de 10 horas.

• 12 programas de Utopía transmitidos por Rock 101.
2 de Octubre de 1968
Espejo
Fobia
La Banda Utópica toma la palabra
La Cotidianeidad
México, D.F. Terremoto 1985
No te detengas
Nos inventamos
Poesía rocanrolera
Los niños no deben llorar
Regala tus juguetes
Timidez

• 1 programa de Utopía transmitido por Ibero 90.9
El estruendo del Silencio

• Programa especial de Radio Alicia transmitido por Ibero 90.9

TEXTOS

• ¿Dónde quedó la bolita?
• El Blues de la Nostalgia Subterránea (extracto)
• Antología de aportaciones aparecidas en el blog y su entrevista

VIDEO

• Introspección (todas las cápsulas que aparecieron en MVS)
• Tráiler: En el Aire

MEMORABILIA

• Playera Utópica


¿Cómo obtenerlo?

Es un boxset de edición limitada, se está organizando pronto un pequeño evento (solo para veinte miembros de la Banda Utópica), nos ajustaríamos a la agenda de UN invitado (zona, lugar, horario) donde se entregarán los primeros ejemplares, incluso, podemos asegurar que algunos boxset serán autografiados por el mismísimo Majarishi. La entrega de boxset autografiados será al azar, así que es posible que, aún viviendo fuera de la Ciudad de México, alcances boxset autografiado.

Se le dará prioridad a la gente que ha participado en el blog con algún texto, de entrada ellos ya tienen, si lo quisieran, su boxset.

El boxset tiene un costo de recuperación de $350.00

En caso de no poder asistir al evento de entrega del boxset después puedes pasar a recogerlo. Para gente que no viva en la Ciudad de México se podría enviar por mensajería o por correo, el costo de envío lo paga el destinatario.


Si hay un texto publicado en el blog y te interesa conseguir el boxset:

a) Favor de enviarme un correo a betocronopio@gmail.com con el asunto: BOXSET y la talla de tu playera. SOLO HAY UNA PLAYERA POR BOXSET.

b) Se te contestará el correo confirmándote de recibido y dándote los datos para el depósito.
c) Deberás enviar un mail con la ficha del depósito scaneada,
d) Se te contestará el correo indicándote la fecha, el lugar y hora de entrega (se te proporcionará 2 días antes). En caso de no poder asistir favor de avisar para darle oportunidad a otro miembro de la Banda Utópica.
e) En caso de que no puedas asistir al evento a recoger tu boxset, nos coordinaríamos para su entrega.

Si te interesa el boxset pero aún no has enviado alguna participación al blog, podrías enviar un texto de alguna anécdota de Radio Alicia, Utopía o de Jaime, o donde inclusive, nos compartas ¿qué te aportó escuchar sus programas?. Además, cumplir todos los incisos anteriores.

Con afecto


BetoCronopio

P.s.- Dudas, comentarios, aquí abajo o en el Facebook de Radio Alicia.

jueves, 9 de mayo de 2013

Las noches del jueves eran pasionales.


Por Verónica Duran A.


Ultimo día de clases de la secundaria, entrega de papeles con falda príncipe de Gales…. Hay reunión de la Banda Utópica en el parque Gandhi, a lanzarse desde Tlalnepantla a Miguel Ángel de Quevedo dije a mi amigo Israel… bien lo vale, para el encuentro con los verdaderos semejantes y para conocer a Jaime, como irnos de pinta, no de la escuela, sino de la vida cotidiana y su realidad.

Las noches de jueves eran pasionales: la voz detrás del micrófono era tan profunda, tan clara que era capaz de desatar demonios y querubines en una vorágine de cánticos, versos y melodías que hablaban de un mundo donde por una hora todo era posible. El Rock and Roll fluía por unas venas cuya inocencia se teñía de sensaciones inexploradas… la justicia, la rebeldía, la necesidad de trascender, la belleza, la verdad cabían rodeadas de astros y flores.

Afuera, todo podía ser de lo más trivial o decepcionante, pero en ese espacio robado al tiempo todo era miel y cada palabra merecía la atención que provocaba una fiesta de los sentidos donde convivían lo mismo vivos que muertos para una comunión deliciosa.

Ahí, el Sol poseyó a la Luna en un eclipse que nunca volverá a ser el mismo, porque ocurrió justo en jueves y esa noche aún embelezada, escuché a la voz que parecía interpretar cada emoción… un erotismo mágico que volcó la Utopía en realidad, como si ambos astros en un voyeurismo fantástico formaran parte de la “Banda” para compartirnos sus secretos y tornarse en cómplices de la aventura.

Fue en una reunión sentada en el pasto –en el Parque Hundido- donde conocí a Ximena, quien me compartió de su alegría de amaranto y de su nostalgia de sueños… ahí cantamos al mundo salvaje como piedras rodantes bañados de sol urbano.

¿Que qué significó para mi Utopía? Identidad, pertenencia y solaz. Una resbaladilla de literatura y música directita a la posibilidad de ser tan sensible como libre. 

martes, 30 de abril de 2013

La Utopía

Bien dice el Maestro Galeano que la Utopía sirve para andar...



Yo aprendí en los programas de Utopía que es una "obligación" soñar, que esos sueños pueden y deben convertirse en realidad, esa es nuestra función primordial, y mientras andamos: disfrutar el camino.

Ya lo decía Don Juan, hay que andar en el camino del corazón, porque al final llevan al mismo sitio: a ningún lado, pero en el trayecto uno es pleno.

En estos momentos seguimos andando en busca de ese santo grial personal que es, a fin de cuentas, tan solo una Utopía.

Con enormísimo afecto


BetoCronopio




jueves, 9 de junio de 2011

Ser o no ser oreja.



Por Héctor Pineda.

Cuando era un incipiente estudiante de bachillerato, la música era un instrumento de libertad y rebeldía, en parte para desarrollar lo que llamaríamos "mi propia identidad" y también para gritar "soy diferente". Con Utopia 101, ese instrumento se llegó a convertir en un instrumento de reflexión. Sí, de reflexión porque la música cobró sentido, la música como un motor intelectual, como un enlace entre la poesía, la reflexión, la libertad y el sentimiento.

Más allá de la simple palabra radioescucha, en Utopia 101 se lograba algo fabuloso, una comunicación intima entre una voz y una oreja. El maestro Pontones no sólo nos enseñó que hacer radio, buena radio, era algo fascinante, también nos demostró que ser un radioescucha, un buen radioescucha, era un verdadero placer.

Utopía fue el despertar a las palabras encerradas en compases de cuatro tiempos, en un sólo de guitarra, en un redoble de batería, en un "tum" de bajo, en una voz que tierna o desgarradamente nos hablaba para decirnos "yo me siento igual" o "a mi me ha pasado eso".

Palabras que nos hacían utópicos, porque el mundo debería de ser un lugar mejor, porque todos en algún momento hemos intentado cambiar el mundo, porque la respuesta está en el viento y sólo hace falta un pequeño pedazo de mi corazón.

Para contarnos esas historias, similares o diferentes a las nuestras que se hayan inmersas en una canción. Hacernos rabiar de impotencia, pues todos hemos tenido coraje por ser diferentes, rebelde e ilusos, para decirte con la mano en el corazón cuánto te amo y cuánto me haces sufrir o simplemente para decir estamos matando el mundo.

Siempre decimos que Rock 101 forma parte del soundtrack de nuestra vida, Utopía 101 es una parte integral de nuestro crecimiento físico, emocional e intelectual. Hoy forma parte de nuestro pasado, un pasado al que a veces regresamos para añorar ser utópico, ser soñador, ser rebelde, ser un simple tipo pegado a una bocina, reflexionando palabras y frases que provenían de una voz serena y clara, honesta y sin poses, que nos enseño a disfrutar ser un radioescucha, ser una oreja.

Saludos a todos.